Estrés postraumático

"Nada fija una cosa con tanta intensidad en la memoria, como el deseo de olvidarla"

                                                           

                                                        Michel de Montaigne

La vida es un sendero que atraviesa bonitos paisajes y que nos permite encontrar a otros caminantes con los que hacer la ruta. Pero hay momentos en los que debemos hacer esta travesía soportando tormentas, frio, curvas o desniveles. Está claro que no todo son rosas, y es en esos baches, cuando nuestra mente debe hacer un sobreesfuerzo para seguir adelante.  

 

Bien gestionadas,  esas dificultades o crisis pueden ser una oportunidad que nos puede empujar a " bailar una melodía " diferente y que aporta a menudo, nuevos recursos y vivencias positivas.


Pero en otras ocasiones, estas tormentas, las más duras y traumáticas, nos dejan aplacados, y demasiado vulnerables para seguir un sendero que ha quedado ruinoso y demasiado angosto. Son situaciones que referencia a cuando, por causas externas a nosotros, pasa algo horrible que nos afecta enormemente. La fuerza de esta tragedia puede ser más que los mecanismos que poseemos para soportarla: una grave enfermedad, la muerte de un ser querido, un las secuelas de un grave accidente... . Son hechos y momentos que marcan un "antes y un después".  Nos volvemos frágiles, el mundo pasa a parecernos un  lugar no seguro, y la vida cambia de significado.

En ocasiones vivimos acontecimientos demasiado incompresibles o violentos que marcan un racical “antes y después” en el camino.  SI el trauma es muy intenso, pueden aparecer síntomas que incluso nos dejan en la más absoluta indefensión como seres humanos, pemaneciendo en nuestra mente para siempre.  La persona queda atrapada en el dolor, la sensación de descontrol,  el miedo o la rabia sin poder continuar con la su vida. Los recuerdos, imágenes o secuelas pueden bloquearnos hasta el punto de no saber seguir, o quizás, no querer hacerlo.


Cada uno de nosotros está " equipado" de manera natural para hacer frente al estrés  y al dolor, es nuestra mochila para recorrer el camino. Si tras una situación dolorosa o un trauma hemos perdido esta mochila, o nuestra fragilidad en esos momentos nos impide abrirla, es posible que necesitemos  ayuda profesional. La terapia se orienta  a que la persona pueda abrir la mochila,  reencontrarse con los instrumentos que hay en ella y poder ver más claro el camino a seguir. En ocasiones no será el mismo, pero volverá a estar ahí, con otros paisajes y otras vivencias reconfortantes y merecedoras de ser vividas.

 

La mochila se llama Resiliencia, nuestra capacidad humana para reaccionar ante la adversidad, transformar lo sucedido, y seguir dibujando el camino bajo nuestros pasos. Preparándonos, en definitiva…para volver a ver las flores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

me encontrarás en :

Recibe información!

!apúntate a mi newsletter!

También Puedes consultarme, hacer sugerencias o  críticas  constructivas, proponerme ideas, saludarme...

  • Black Pinterest Icon
  • Black LinkedIn Icon
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Google+ Icon
  • Black Instagram Icon

telf. 690070653  silvia@crearealidades.com

© Crea Realidades 2017. SIlvia picón